
Cómo lidiar con las zonas frías en el proceso de recocido del vidrio
Si trabajas con recipientes de vidrio que tienen muchas curvas complejas o formas difíciles de manejar, sabrás cuán frustrante puede ser tener “zonas frías”. Configuras el horno y todo parece estar bien en teoría, pero al final todavía hay zonas frías. Esto hace que el vidrio se estrese y se agriete. Es algo frustrante y además representa un desperdicio de materiales.
El problema suele ser que los elementos calefactores estándar no logran alcanzar todos los ángulos del vidrio. Para solucionarlo, comenzamos a usar lámparas de calor infrarrojo, sostenidas por soportes de cerámica SK15.
Por qué es importante usar cerámica
Lo cierto es que no se puede usar plástico o materiales compuestos baratos para esto. El calor generado durante el proceso de recocido es muy intenso; el plástico simplemente se derretirá o se quemará.
Por eso preferimos utilizar cerámica SK15. Esta material permite absorber el calor sin deformarse. Esto es crucial, ya que si la lámpara se mueve aunque sea un poco, el punto focal cambia y se crean nuevas zonas frías.
Lograr una cobertura adecuada
Para calentar bien todas las superficies, es necesario que el calor provenga de diferentes direcciones. Para ello, conectamos las lámparas de infrarrojos en un diseño escalonado, de modo que el calor llegue a todas las partes del vidrio.
Los conectores SK15 garantizan un contacto eléctrico estable, incluso cuando la temperatura varía mucho. Puedes ajustar la potencia según el espesor del vidrio. Cuanta más potencia, más calor habrá. Pero ten cuidado: si colocas las lámparas demasiado cerca del vidrio, se crearán “zonas calientes” que podrían dañar el vidrio. Se trata de encontrar un equilibrio entre la posición de las lámparas y la velocidad de movimiento del transportador.
Utilizarlas en tu sistema actual
Si aún utilizas cintas calefactoras antiguas, reemplazarlas por estas lámparas SK15 es una gran mejora. ocupan mucho menos espacio y responden mucho más rápido. Es un cambio sencillo para la mayoría de los sistemas antiguos.
Un consejo: verifica tus conexiones eléctricas. Un conjunto completo de estas lámparas consume mucha corriente. No querrás ser tú quien cause averías en medio del proceso de producción.