
Hagamos que el calentamiento de nuestro gallinero sea realmente eficiente.
Seamos honestos: los gallineros son un lugar difícil para los equipos electrónicos. Debido al aire húmedo y a la amoniaca, la mayoría de los dispositivos electrónicos terminan fallando. Construimos calentadores infrarrojos resistentes al agua porque queríamos encontrar una manera de mantener a las aves calientes sin tener que manipular constantemente los interruptores manuales en condiciones frías.
Pero aquí está el problema: no se puede simplemente conectar una lámpara de calor de alta potencia a un dispositivo inteligente y considerar que todo funciona bien. De lo contrario, el dispositivo se dañará en segundos.
Para que esto funcione, utilizamos relés de alta resistencia. Piense en el dispositivo inteligente como el “cerebro” y en el relé como los “músculos”. El dispositivo inteligente envía una señal pequeña, mientras que el relé se encarga de proporcionar la energía necesaria al tubo infrarrojo. Así, puede simplemente activar el “Modo Invierno” desde su teléfono, mientras aún está en pijama. De esta manera, su gallinero se convierte en un lugar cálido y acogedor.
Un punto importante a recordar: el calor infrarrojo no calienta el aire, sino a las aves y al suelo. Si utiliza un termómetro convencional, solo estará haciendo conjeturas. Por eso recomendamos usar sensores resistentes al agua, colocados directamente donde se encuentran las aves. Cuando la temperatura del suelo alcanza el nivel adecuado, el sistema se activa. De esta manera, se evita que las aves se sobrecalienten y también se preservan las lámparas, ya que no tienen que funcionar 24/7 sin razón alguna.
Por último, un consejo sobre el hardware: la impermeabilización es crucial. No quiere que haya cortocircuitos en un gallinero húmedo. Pero si sella todo demasiado bien, el calor podría quedar atrapado alrededor de los conectores. Asegúrese de que el soporte de montaje permita que el aire circule alrededor de los conectores. No quiere que la cubierta de los cables se derrita solo porque intentó protegerlos de la lluvia.
Es un gran alivio poder saber si el sistema de calentamiento funciona correctamente. Mientras los cables de su gallinero puedan soportar la corriente inicial, puede reemplazar esas lámparas antiguanas y peligrosas por algo que pueda controlarse desde su sala de estar.